Soy Carolina Robledo, abogada laboral en Rosario. Antes de renunciar, firmar o responder nada, entendé tu situación: te escucho, te explico en claro qué dice la ley y te acompaño en lo que decidas.
Nadie consulta a una abogada laboral en un buen momento: se consulta con miedo a perder el trabajo, con sueldos que no llegan o con un telegrama en la mano. Por eso mi trabajo empieza antes que el expediente: escuchar qué te está pasando, ponerle nombre legal al problema y explicarte las opciones sin vueltas ni latín — para que decidas con información, no con miedo.
Tocá la que se parezca a tu situación y contame por WhatsApp. La primera orientación te ordena el panorama — consultar no es demandar.
Con o sin causa, con o sin telegrama: revisamos qué te corresponde y qué plazos corren.
Estar "en negro" no te deja sin derechos: te los están reteniendo. La relación real se puede probar.
No es una condena, pero espera respuesta y los plazos son cortos. No contestes de apuro.
También cuenta el accidente yendo o volviendo del trabajo. La ART tiene obligaciones concretas.
Horas extra que no aparecen, categoría mal encuadrada, aguinaldo incompleto: lo revisamos junto a tus recibos.
Renunciar y ser despedido no valen lo mismo. Antes de una decisión sin vuelta atrás, conocé el despido indirecto.
Cada caso es distinto, pero el camino siempre empieza igual.
Primera consulta sin apuro, presencial o por videollamada. Me contás qué pasó; yo pregunto lo que haga falta para entenderlo completo.
Qué dice la ley sobre tu situación, qué opciones tenés, qué plazos corren y qué costos implica cada camino. Sin latín y sin letra chica.
Elegido el camino, lo recorremos juntos: te aviso cada avance del expediente y estoy disponible para tus dudas durante todo el proceso.
La consulta tiene un valor fijo que te confirmo por WhatsApp antes de agendar. En los reclamos laborales, los honorarios suelen pactarse como un porcentaje del resultado — y te lo explico con total claridad, por escrito, antes de empezar cualquier reclamo.
Sí, y es lo ideal. Consultar no es demandar ni pelearte con nadie: es entender tu situación y tus opciones. Todo lo que me cuentes está protegido por el secreto profesional.
Los plazos en materia laboral existen y son más cortos de lo que la mayoría cree — y algunos pasos (como responder una carta documento) se cuentan en días. La regla práctica: cuanto antes consultes, más opciones tenés. En la primera charla te digo exactamente cómo vienen los tiempos de tu caso.
Lo que tengas: recibos de sueldo, telegramas o cartas documento, mensajes con tu empleador, constancias médicas si hubo un accidente. Si no tenés nada de eso, no importa: empezamos por tu relato y vemos juntos qué se puede conseguir. La vida real deja huellas.
Escribime por WhatsApp con un resumen de lo que está pasando y coordinamos la primera consulta, presencial o virtual. Un mensaje a tiempo puede cambiar cómo termina tu historia laboral.